Mi perro

Mi perro
Marcel

viernes, 1 de julio de 2011

Sara Aguilera

Bueno dias. Este blog fue una pequeña parte de mi vida y de lo queme gusta hacer. Principalmente me gusta todo lo que tengo que ver con la filosofía, me parece que es una menteria muy interesante y que no se le da la importancia que debería. Por otra parte, mi perro Marcel, es una gran parte de mi vida. Es un Schnauzer de 11 años, me lo regalaron cuando estaba cumpliendo 7 años, ha estado conmigo toda mi vida y por eso quise regalarle un pedacito de mi blog a el y a los de su raza. Muchas gracias por su atención.
Sara Aguilera

Schnauzer mediano

El Schnauzer Mediano, o Schnauzer Estándar, ha sido un perro pluriempleado. Lo hemos visto cazar alimañas, guardar el ganado, tirar de carretas, guardar y vigilar las casas y también como perro policía.

Origen

El Pinscher es el antepasado de la raza Schnauzer. Este perro se solía utilizar en el sud de Alemania como perro de establo por su buena relación con los caballos. No fue hasta 1907 que la raza Schnauzer fue registrada, pero esos primeros perros eran muy diferentes a los que conocemos hoy en día.

Comportamiento

El Schnauzer Mediano es inteligente, sociable, fiel, afectuoso y tiene una buena memoria. Se le conoce por su tendencia de ser un poco ladrador, pero si se le educa bien solo lo hará a la hora de complacer a su dueño. Es muy territorial y tiende a ser un poco agresivo con los desconocidos.
Siempre está alerta y atento a los detalles. Es un perro prudente, intrépido y siempre dispuesto a jugar con los niños.

Aspecto

El Schnauzer Mediano es robusto, compacto y de constitución cuadrada. Sus miembros son musculosos y la cabeza es alargada y barbuda. Puede tener las orejas cortadas implantadas altas o las puede llevar naturales, en forma de “v”. La cola también se le suele amputar y la longitud que se deja es de unas tres vértebras. Tiene un pelo áspero, apretado y duro y puede ser de color negro puro o “sal y pimienta”.

Cuidados específicos
El Schnauzer Mediano se adapta perfectamente a vivir en el interior de
una vivienda, pero como es muy enérgico, necesita hacer ejercicio cada día.
El cambio de pelo requiere cuidados especiales, es necesario quitar regularmente del manto el pelo muerto

Salud

El Schnauzer Mediano es un perro sano, resistente a las enfermedades. A pesar de ello, puede sufrir un tipo específico de dermatitis folicular llamado “síndrome comedo de Schnauzer”. También se ha detectado conjuntivitis causada por la irritación del pelo y atrofia progresiva de la retina

Tomado de: http://www.mundoanimalia.com/perro/Schnauzer_Mediano

El hombre, un animal pensante

Dentro de la riquísima variedad de la vida en la Tierra encontramos como algo muy especial la
presencia del Hombre, ciertamente parte del reino animal, pero con un nuevo modo de proceder
que le sitúa en un nivel distinto y superior. Es necesario confrontar el problema de este modo
de existir y actuar, para verlo en el contexto evolutivo y poder establecer los límites de
explicaciones biológicas ante el hecho, tan complejo, de la vida inteligente.
Lo primero que debemos afirmar es la animalidad humana: toda la vida en la Tierra es, en
realidad, un todo con características comunes. Aunque pudieron darse otros comienzos de
vida que no prosperaron, todos los seres vivientes actuales muestran tal similitud de caracteres
y propiedades que se hace necesario aceptar un origen único: todos utilizamos los mismos
aminoácidos, las mismas moléculas con la misma simetría (levógira), la misma molécula de
ADN para la codificación genética. El metabolismo, basado en el agua, la química del carbono y
la oxidación, es también el mismo en todas las especies, por muy distintos que sean sus
entornos y su morfología corporal. Y todos los seres vivientes tienen modos de proceder
innatos, transmitidos por programación genética, que no presuponen aprendizaje, ni mucho
menos consciencia. Estos instintos son tan necesarios para la supervivencia del individuo y de
la especie que casi definen la vida animal, en cuanto determinan las funciones de alimentación,
defensa y reproducción.
Para toda la actividad animal, es necesaria la interacción con el entorno: este es el papel de los
sentidos: órganos materiales que responden a algún estímulo de tipo físico. Son casi
universales las reacciones a la temperatura, la presión (contacto), a excitantes químicos (gusto
y olfato), al sonido y la luz. Todo esto es aplicable al Hombre, con diferencias de grado con
respecto a cada animal, como también se dan diferencias entre las diversas especies. Y
aunque hay sentidos que nosotros no poseemos (por ejemplo el que permite a peces eléctricos
el encontrar a su presa u obstaculos por su efecto en el campo causado por el animal) su
naturaleza no es totalmente distinta, pues se apoyan en las mismas fuerzas -interacciones- de
la materia.
Estructuralmente, el Hombre se encuentra entre los vertebrados, con un sistema nervioso
centralizado en el cerebro y la médula espinal, y con los mismos órganos básicos que
encontramos ya en los peces para la nutrición, circulación, locomoción, reproducción. La
semejanza se acentúa al considerar los mamíferos, y, finalmente, los primates: el material
genético humano coincide en un 98% con el del gorila. Lógicamente, si aceptamos el hecho
evolutivo en todos los niveles inferiores, debemos también aceptarlo cuando miramos al
organismo humano: no ha surgido independientemente, con novedad total, sino emparentado
con toda la trama y la historia de la vida en el planeta Tierra, condicionado por los hechos únicos
de su evolución desde hace miles de millones de años. Tanto así, que esta historia aparece
como irrepetible: cualquier alteración de hechos concretos, desde el impacto de rayos
cósmicos sobre el núcleo de una célula hasta el choque catastrófico de un meteorito gigante,
cambiaría la evolución en formas imprevisibles. Ni es posible, por tanto, predecir la evolución en
cualquier otro entorno, aun de planetas inicialmente muy semejantes a la Tierra.

Para leer más sobre este artículo visitar: http://www.uca.edu.sv/facultad/chn/c1170/articulos.html

Hecho por: Manuel Carreira